Has encontrado la casa de tus sueños. Has negociado el precio, tienes claro qué impuestos vas a pagar y la financiación está casi lista. ¡Enhorabuena, estás en la recta final! Pero justo en esta última vuelta, aparecen dos actores imprescindibles que formalizarán tu compra y te convertirán legalmente en propietario: el Notario y el Registrador de la Propiedad.
Para muchos compradores, estos son los gastos «finales» o «sorpresa». Aunque suponen un desembolso mucho menor que los impuestos, es fundamental tenerlos controlados en tu presupuesto para evitar un susto de última hora.
¿Cuánto cuestan realmente? ¿Quién tiene que pagarlos? ¿Son ambos obligatorios? En esta guía clara y directa, vamos a responder a todas estas preguntas para que llegues al día de la firma con la tranquilidad de tener todos los números bajo control.
1. El Notario: El Garante de la Legalidad
El notario es un funcionario público que actúa como un árbitro imparcial. Su función es dar fe pública de que el contrato de compraventa es legal, identificar a las partes (comprador y vendedor) y asegurarse de que ambos entienden y están de acuerdo con lo que firman. La firma de la escritura pública ante notario es un paso obligatorio.
¿Cuánto cuestan los honorarios del notario?
Los honorarios de los notarios, conocidos como aranceles, están regulados por el Estado. Esto significa que el coste es muy similar en todas las notarías de España. El precio final depende del valor del inmueble, la extensión de la escritura, el número de copias, etc.
Como referencia, para una vivienda de precio medio en la Comunidad Valenciana, los gastos de notaría suelen oscilar entre 600 € y 900 €.
¿Quién paga al notario?
Según el Código Civil, la mayor parte de los gastos de la escritura de compraventa (la matriz o primera copia) corresponde al vendedor. Sin embargo, es una práctica de mercado muy extendida y totalmente legal que se pacte en el contrato de arras que todos los gastos de la compraventa sean asumidos por el comprador. ¡Revisa bien tu contrato! En el 99% de los casos, serás tú, como comprador, quien asuma este coste.
2. El Registro de la Propiedad: Tu Título de Propietario
Una vez firmada la escritura, el siguiente paso es inscribirla en el Registro de la Propiedad. Este trámite es el que te acredita legal y públicamente como el único y verdadero dueño de la vivienda frente a todo el mundo. Es tu escudo protector contra posibles deudas anteriores del vendedor o reclamaciones de terceros. Aunque no es estrictamente obligatorio para la validez de la compra, no hacerlo es una imprudencia mayúscula.
¿Cuánto cuesta inscribir la vivienda?
Al igual que los notarios, los registradores también tienen sus honorarios (aranceles) regulados por ley. El coste depende directamente del valor de la propiedad que se inscribe.
Para una vivienda de precio medio en la Comunidad Valenciana, la inscripción en el Registro de la Propiedad suele costar entre 400 € y 700 €.
¿Quién paga el Registro?
Aquí no hay duda ni pacto que valga. La ley establece claramente que los gastos de inscripción en el Registro de la Propiedad corren siempre a cargo del comprador.
Sumando los Gastos para una Visión Completa
Ahora ya puedes añadir estas dos partidas a tu presupuesto. Si sumamos los impuestos (IVA o ITP), los gastos de notaría y los de registro, ya tenemos una imagen muy clara del desembolso total que supone la compra de una vivienda.
Estos costes, a menudo llamados «gastos de cierre», son la última pieza del puzzle financiero.
➡️ Para ver un ejemplo práctico con todos los números sumados, visita nuestra: Guía Completa 2025: Impuestos y Gastos al Comprar Vivienda en la Comunidad Valenciana
Notaría y Registro no son solo dos gastos más, son la inversión en la seguridad jurídica de la decisión más importante de tu vida. Saber de antemano que debes reservar aproximadamente entre 1.000 € y 1.600 € para estos dos trámites te da la tranquilidad de llegar a la firma sin sorpresas.
El proceso de compraventa tiene muchos detalles: revisar contratos, coordinar con la notaría, asegurarse de que los plazos se cumplen…
¿Te gustaría tener a un profesional a tu lado que se encargue de toda esta gestión? ¿Alguien que revise el contrato de arras por ti y se asegure de que todo está en orden para el día de la firma?
Esa es precisamente mi labor como tu agente del comprador. Mi objetivo es que tú solo te preocupes de disfrutar el momento.
Hablemos de tu proyecto. Delega la burocracia y gana en tranquilidad.

